Descubre cómo preparar mazamorra de durazno peruano, un postre tradicional lleno de sabor y suavidad. Aprende la receta paso a paso, sus secretos y beneficios, y sorprende con esta joya de la repostería peruana.
Receta de mazamorra de durazno.
La mazamorra de durazno peruano es un postre que combina la dulzura natural de la fruta con la textura suave y reconfortante de las mazamorras tradicionales. Es una receta casera que nos transporta a los sabores de la infancia, a esas tardes familiares donde un postre sencillo podía alegrar el corazón.
Ideal para disfrutar caliente o fría, esta mazamorra es perfecta para quienes buscan una opción ligera, nutritiva y llena de sabor peruano. Su color dorado, su aroma afrutado y su toque especiado la convierten en un postre irresistible, digno de los mejores recuerdos de la cocina criolla.
Mazamorra de Durazno.
Plato: POSTRES PERUANOSCocina: Cocina PeruanaDificultad: Fácil6
raciones15
minutos30
minutos220
kcalDescubre el secreto más delicioso de cómo hacer mazamorra de durazno y convertirlo en un exquisito manjar, para deleitar tu paladar.
A continuación los ingredientes para mazamorra de durazno peruano, una dulce tentación de la gastronomía peruana.
Ingredientes
1 Taza de duraznos frescos pelados y picados (también puedes usar duraznos en almíbar).
1 Litro de agua.
½ Taza de azúcar rubia.
½ Taza de harina de maíz (o chuño disuelto en agua).
1 Rama de canela.
3 Clavos de olor.
½ Cucharadita de vainilla.
Jugo de ½ limón.
- Para decorar:
Canela en polvo al gusto.
Trozos de durazno fresco o en almíbar.
Hojas de menta (opcional).
Instrucciones
- Preparar el almíbar aromático:
En una olla grande, coloca el litro de agua junto con el azúcar, la canela y los clavos de olor. Cocina a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva por completo y el líquido adquiera un aroma intenso y especiado. Este será el punto de partida para la mazamorra. - Agregar los duraznos:
Incorpora los duraznos picados (si usas duraznos en almíbar, puedes añadir también un poco del almíbar). Cocina durante 10 minutos hasta que la fruta se ablande ligeramente y suelte su sabor en el líquido. Añade la vainilla y el jugo de limón para realzar el aroma. - Espesar la mezcla:
Disuelve la harina de maíz o el chuño en media taza de agua fría y agrégalo lentamente al almíbar caliente mientras remueves constantemente. Este paso es clave para lograr la textura clásica de la mazamorra: ni muy líquida ni demasiado espesa.
Continúa moviendo con una cuchara de madera hasta que la mezcla espese y adquiera un color dorado brillante. - Cocinar a fuego lento:
Baja el fuego y deja cocinar por unos 10 a 15 minutos más, removiendo constantemente para evitar que se pegue. La mazamorra estará lista cuando tenga una consistencia aterciopelada y los duraznos estén completamente tiernos. - Servir y disfrutar:
Retira del fuego, deja reposar unos minutos y sirve en copas o pocillos individuales. Espolvorea canela en polvo al gusto y decora con trozos de durazno fresco o una hoja de menta.
Puedes disfrutarla caliente en días fríos o fría como postre refrescante en verano.
Maridaje y presentación.
La mazamorra de durazno peruano combina perfectamente con una taza de té de hierbas, café pasado o una copa de vino dulce. Para presentarla con estilo, sírvela en copas transparentes que resalten su color dorado y acompáñala con una galleta de vainilla o un toque de crema batida.
En reuniones familiares o celebraciones, puedes servirla como parte de una mesa de postres típicos peruanos junto a arroz con leche, mazamorra morada y suspiro a la limeña.
Consejos y variantes.
Consejos:
- Usa duraznos frescos en temporada para obtener un sabor más intenso.
- Si prefieres un postre más ligero, reduce la cantidad de azúcar o usa miel natural.
- Agrega un chorrito de vino dulce o pisco al final de la cocción para un toque gourmet.
Variantes:
- Versión vegana: reemplaza el azúcar por panela o stevia y asegúrate de usar chuño en lugar de harina de maíz refinada.
- Versión tropical: añade trozos de piña o mango para un sabor más exótico.
- Mazamorra mixta: mezcla esta preparación con un poco de mazamorra morada para crear un contraste de colores y sabores muy peruano.
Información adicional.
La mazamorra de durazno se conserva perfectamente en refrigeración hasta por 3 días. Guárdala en un recipiente hermético para mantener su textura.
Si quieres prepararla con anticipación, puedes cocinarla y dejarla enfriar completamente antes de servir.
Utensilios recomendados: olla antiadherente, cuchara de madera y vasos de vidrio para servir.
Beneficios de la mazamorra de durazno.
La mazamorra de durazno peruano combina tradición y nutrición en un postre delicioso. Su mezcla de fruta natural, textura suave y sabor dulce no solo conquista el paladar, sino que también aporta múltiples beneficios para la salud. Descubre por qué este clásico peruano es sinónimo de energía, bienestar y dulzura casera.
1. Aporta vitaminas y antioxidantes naturales.
El durazno es una fruta rica en vitamina C, A y E, poderosos antioxidantes que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico y proteger las células del envejecimiento. Consumir mazamorra de durazno regularmente puede contribuir a mantener la piel más saludable, luminosa y joven, gracias a su efecto reparador natural.
2. Fuente de energía saludable.
Este postre peruano es ideal para recuperar energía después de una jornada intensa o una comida principal. Su contenido de carbohidratos naturales y azúcares provenientes de la fruta ofrece un impulso energético sin necesidad de ingredientes procesados. Perfecta para niños, deportistas o personas activas que buscan un dulce casero y nutritivo.
3. Favorece la digestión.
Gracias a la fibra del durazno y la harina de maíz, la mazamorra de durazno ayuda a regular el tránsito intestinal y mejora la digestión. Su textura ligera y su bajo contenido en grasas la convierten en un postre ideal para quienes buscan cuidar su sistema digestivo sin renunciar al placer de algo dulce.
4. Ayuda a la hidratación del cuerpo.
El durazno contiene un alto porcentaje de agua, lo que contribuye a mantener el cuerpo hidratado, especialmente en climas cálidos o después de actividades físicas. Al consumir esta mazamorra, no solo disfrutas un sabor agradable, sino que también aportas frescura y equilibrio a tu organismo.
Dulce tentación…
5. Promueve la salud de la piel.
Los antioxidantes y las vitaminas presentes en el durazno estimulan la producción de colágeno, favoreciendo una piel más firme, tersa y saludable. Además, su consumo regular ayuda a proteger la piel de los efectos del sol y la contaminación. Es un postre que alimenta tanto por dentro como por fuera.
6. Bajo en grasas y fácil de digerir.
A diferencia de muchos postres tradicionales, la mazamorra de durazno no contiene mantequilla, crema ni aceites. Es ligera, baja en grasa y fácil de digerir, lo que la convierte en una excelente opción para quienes desean disfrutar de algo dulce sin excederse en calorías.
7. Ideal para dietas equilibradas y saludables.
La mazamorra de durazno puede formar parte de una dieta equilibrada, ya que combina fibra, vitaminas y carbohidratos naturales. Si se prepara con poca azúcar o con endulzantes naturales, se convierte en una alternativa perfecta para personas con estilos de vida saludables o que buscan reducir su consumo de azúcar refinada.
8. Perfecta para niños y adultos mayores.
Por su textura suave y su sabor delicado, este postre es ideal para todas las edades. Los niños disfrutan de su dulzura natural, mientras que los adultos mayores la aprecian por su facilidad de digestión. Además, es una excelente forma de incluir fruta en la alimentación diaria de toda la familia.
Para endulzar tu día…
9. Apoya la salud cardiovascular.
El durazno es una fruta rica en potasio y antioxidantes, elementos que ayudan a regular la presión arterial y reducir el colesterol malo (LDL). Incluir la mazamorra de durazno en la dieta contribuye a cuidar el corazón y promover una mejor circulación sanguínea.
10. Fortalece el sistema inmunológico.
Gracias a su contenido de vitaminas A y C, esta mazamorra ayuda a fortalecer las defensas naturales del cuerpo, protegiéndolo frente a resfriados, infecciones y cambios de clima. Es un postre delicioso que también refuerza la salud y el bienestar general.
11. Promueve la tradición y la cocina casera peruana.
Más allá de sus beneficios nutricionales, la mazamorra de durazno representa un símbolo de la cocina peruana casera, donde los sabores naturales y los recuerdos familiares se combinan en cada cucharada. Prepararla en casa fortalece el vínculo con nuestras raíces y fomenta el valor de lo artesanal.
12. Versátil y adaptable para todos los gustos.
Puede servirse caliente o fría, con frutas frescas o en almíbar, y combinarse con otros postres típicos como el arroz con leche. Su versatilidad y facilidad de preparación la hacen ideal para cualquier ocasión, desde un almuerzo familiar hasta una celebración especial.
Historia y curiosidades.
La mazamorra es uno de los postres más antiguos de la gastronomía peruana, heredado de las tradiciones coloniales que fusionaron ingredientes nativos con técnicas europeas.
Aunque la mazamorra morada es la más popular, en muchas regiones del país se preparan versiones con frutas locales como durazno, guayaba o chirimoya.
El durazno, introducido al Perú durante la época virreinal, se adaptó perfectamente al clima andino y hoy forma parte de numerosos postres caseros.
¿Te encantan los postres con el auténtico sabor casero?
La mazamorra de durazno peruano te encantará: dulce, cremosa y con el toque frutal perfecto para disfrutar en cualquier momento. No te quedes con el antojo: explora nuestra sección de recetas de postres peruanos y aprende a preparar postres fáciles que combinan historia, sabor y cariño familiar. ¡Disfruta la mazamorra de durazno y endulza tu día con el auténtico sabor del Perú!




