Aprende el secreto de cómo preparar caldo de gallina peruano, una sopa tradicional, reconfortante y nutritiva, perfecta para combatir el frío o recuperar energías. ¡Delicioso sabor casero en cada cucharada!
Receta de caldo de gallina peruano.
El caldo de gallina receta peruana es una de las sopas más representativas de la gastronomía del Perú. Famoso por su sabor intenso, su textura reconfortante y sus propiedades revitalizantes, este plato es una opción ideal para los días fríos, después de un esfuerzo físico o como remedio casero natural.
Con ingredientes sencillos como gallina, papa, fideos y huevo duro, el resultado es una sopa sabrosa y potente que se ha convertido en una tradición en muchas familias peruanas. En este post, te enseñamos cómo hacer caldo de gallina peruana paso a paso, con tips para que te quede perfecto.
Caldo de Gallina Peruano.
Plato: SOPAS Y CALDOS PERUANOSCocina: PeruanaDificultad: Fácil6
raciones20
minutos1
hora30
minutos390
kcalDescubre el secreto más delicioso de cómo hacer caldo de gallina peruano y convertirlo en un manjar nutritivo y saludable.
A continuación los ingredientes para caldo de gallina peruano, una exquisita receta llamado también como «levanta muertos».
Ingredientes
6 Presas de gallina (muslos, piernas o pechuga).
6 Papas amarillas.
200 Gramos de fideos gruesos (tipo tallarín o espagueti partido).
1 Trozo de kion (jengibre) de 3 cm.
1 Rama de apio.
1 Cebolla entera pelada.
3 Dientes de ajo.
Sal al gusto.
Pimienta y comino (opcional).
6 huevos.
Cebolla china (parte verde) picada.
Limón (opcional, para acompañar).
Ají amarillo o rocoto al gusto
Instrucciones
- Selecciona una buena gallina:
Elige gallina criolla si deseas un sabor más auténtico. Su carne es más firme y sabrosa que la del pollo, ideal para caldos concentrados. - Lava y corta las presas:
Lava bien las presas de gallina y córtalas en porciones medianas. Si deseas un caldo más ligero, retira la piel antes de cocinarlas. - Hierve la gallina con hierbas y verduras:
En una olla grande, coloca las presas y cúbrelas con abundante agua. Añade una cebolla entera pelada, un trozo de kion (jengibre), una rama de apio y ajo pelado. Cocina a fuego medio-alto hasta que la carne esté suave (aproximadamente 1 hora). - Espuma y retira ingredientes sólidos:
Durante la cocción, retira con una cuchara la espuma que se forma en la superficie. Esto ayuda a mantener el caldo claro y limpio. Luego, puedes retirar el apio, el kion y la cebolla si prefieres un caldo más refinado. - Agrega la papa:
Una vez cocida la gallina, incorpora papas amarillas partidas en mitades. Cocina por 15 minutos más, o hasta que estén cocidos. - Incorpora los fideos:
Añade fideos gruesos o espaguetis partidos. Cocina por 8 a 10 minutos más, hasta que estén al dente y bien integrados en el caldo. - Cocer y pelar los huevos:
Mientras se cuece el caldo, hierve los huevos por 10 minutos en otra olla. Una vez fríos, pélalos para el emplatado. - Verifica sazón y ajusta la sal:
Prueba el caldo y, si es necesario, añade más sal, una pizca de pimienta o comino para potenciar el sabor. Algunos también agregan un chorrito de jugo de limón al final. - Sirve caliente y decora:
Coloca una presa de gallina en cada plato, añade una papa, fideos, un huevo duro y espolvorea con cebolla china picada. Acompaña con el infaltable rocoto molido peruano y limón si deseas.
Maridaje y presentación.
El caldo de gallina peruano se sirve bien caliente, en un tazón hondo, ideal para conservar su temperatura. La presentación tradicional incluye un huevo duro partido, cebolla china por encima y una rodaja de limón a un lado. Puedes acompañarlo con pan francés y el infaltable rocoto molido peruano. Este plato suele servirse como entrada contundente o incluso como plato principal.
Consejos y variantes.
- Para un sabor más intenso, puedes preparar el caldo un día antes y recalentarlo al día siguiente.
- Usa gallina criolla si deseas un sabor más auténtico, aunque demore más en cocinar.
- Puedes sustituir la gallina por pollo de corral, pero el resultado será menos tradicional.
- Agrega un poco de hierbabuena o orégano fresco justo al servir para un aroma especial.
- Si prefieres un caldo más ligero, retira la piel de la gallina antes de cocinar.
Información adicional.
En muchas regiones del Perú, el caldo de gallina se asocia con la recuperación de energías, por eso es frecuente en desayunos de domingo o después de actividades físicas exigentes. También se ofrece en mercados y carretillas desde la madrugada, como parte del desayuno limeño o serrano.
Beneficios del caldo de gallina peruano.
Más que una sopa deliciosa, el caldo de gallina peruano es un verdadero reconstituyente natural. Gracias a sus ingredientes nutritivos, brinda energía, fortalece el sistema inmunológico y mejora la digestión. Descubre todos los beneficios que este plato tradicional puede ofrecer a tu salud.
1. Refuerza el sistema inmunológico:
Gracias a sus ingredientes naturales como el ajo, el kion (jengibre) y la gallina, este caldo aporta vitaminas del complejo B, zinc y otros nutrientes que ayudan a fortalecer las defensas del cuerpo.
2. Ideal para combatir el resfriado y la gripe:
El caldo caliente ayuda a descongestionar las vías respiratorias y aliviar dolores de garganta. Además, el kion actúa como antiinflamatorio natural, lo que lo convierte en un remedio casero eficaz.
3. Aporta proteínas de calidad:
La gallina es una fuente excelente de proteínas de alto valor biológico, fundamentales para la recuperación muscular, la regeneración de tejidos y el mantenimiento del sistema inmunitario.
4. Hidratación y recuperación rápida:
Este caldo es perfecto para estados de fatiga, deshidratación o convalecencia, ya que proporciona líquidos, sales minerales y energía en una forma de fácil absorción.
5. Mejora la digestión:
Al estar cocido por largo tiempo, es suave para el estómago y estimula los jugos gástricos, facilitando la digestión y calmando molestias digestivas leves.
Más beneficios…
6. Propiedades antiinflamatorias:
El ajo y el kion son conocidos por sus propiedades antiinflamatorias y antibacterianas, que ayudan a reducir dolores articulares y procesos inflamatorios en general.
7. Alto contenido de colágeno natural:
El uso de gallina (especialmente con hueso y cartílago) libera colágeno y gelatina natural, beneficiosos para las articulaciones, la piel y la salud intestinal.
8. Brinda sensación de bienestar:
Su temperatura, textura y sabor casero hacen del caldo de gallina una comida reconfortante, ideal para mejorar el ánimo y reducir el estrés.
9. Ayuda a mantener la energía:
Gracias a los carbohidratos de los fideos, el choclo y la papa, ofrece energía sostenida sin ser una comida pesada.
10. Bajo en grasas (si se prepara sin piel):
Si retiras la piel de la gallina antes de cocinar, el caldo será liviano, nutritivo y bajo en grasa, adecuado incluso para dietas ligeras o personas en recuperación.
Historia y curiosidades.
El caldo de gallina peruano es mucho más que una simple sopa: es un plato tradicional cargado de historia, cultura y sabor. Considerado uno de los íconos de la gastronomía criolla, su presencia en la mesa de los peruanos data de tiempos antiguos y sigue vigente hasta hoy gracias a su sabor profundo, su aroma envolvente y sus notables beneficios nutricionales.
Su origen se remonta a la época colonial, cuando comenzó a gestarse la riqueza culinaria del Perú a partir de la fusión entre ingredientes autóctonos e influencias europeas y africanas. En ese contexto, la gallina criolla —más fibrosa y sabrosa que el pollo común— se convirtió en un insumo esencial para sopas y caldos reconfortantes. Documentos y recetarios del siglo XIX ya mencionan el caldo de gallina como parte del repertorio gastronómico peruano, reflejo de su arraigo en la cultura popular.
El mejor levanta muertos.
Durante los años 50, esta sopa ganó aún más notoriedad en barrios limeños como La Victoria, donde era costumbre ofrecer un plato de caldo caliente a los trabajadores para empezar la jornada con energía. Desde entonces, el caldo de gallina se ha convertido en un alimento reconstituyente y energético, presente en restaurantes, mercados, carretillas y hogares de todo el país.
Más allá de su historia, este plato destaca por su riqueza nutricional. Preparado con presas de gallina, papa, choclo, fideos y huevo cocido, aporta proteínas de alta calidad, minerales esenciales y vitaminas del complejo B. Además, ingredientes como el kion (jengibre), tradicionalmente incluido en la receta, aportan propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y digestivas, convirtiéndolo en un remedio casero natural y altamente valorado.
¿Te animas a preparar este delicioso y nutritivo caldo de gallina peruano?
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